Muchos autores piensan que si sus temas no están con una Editora estos no serán grabados y esto no es cierto. Una editora exitosa depende mucho de sus contactos y como promocionan los temas para que estos sean grabados. Muchas editoras firman cientos de temas a los autores y luego se sientan a esperar a ver que pasa, regularmente lo que pasa es que el autor le este llamando para preguntarles que ha pasado con sus temas y nada más.

Hay que decir que hay muchas editoras serias que trabajan con el autor y están siempre al pendiente de proporcionar material nuevo a los cantantes que están en busca de canciones, pero no es fácil; a veces se sabe cuáles son hasta que trabajan y ves los resultados. Y los resultados siempre serán distintos en cada autor basado en los factores como el talento y los éxitos de este.

Las editoras casi siempre querrán firmarte una canción por mucho tiempo y con esto anulando la posibilidad de que el tema sea explotado con varios intérpretes. También querrán que les des el 50% del derecho editorial lo que equivale a dar el 50% de tu obra en cosas de dinero, también tienes que saber que la editora tendrá la última palabra en tu canción y que ellos decidirán muchas cosas sobre una obra que “Era” tuya y ahora les pertenece.

En el papel, una editora es una entidad que vela por tus derechos y pelea por ti en tu nombre, pero casi me atrevo a decir que en un 70% de los casos la editora ni pelea por ti y sólo le interesa lucrar con tu arte y apropiarse de tus obras por medio de contratos indefinidos y porcentajes, incluso con tu otro 50% que te pertenece si te dejas. La editora es una forma en la que el artista paga su promoción con las regalías que en un principio eran de el. Y por defecto ahora si no firmas un tema con ciertas condiciones, los artistas no lanzarán tu tema ya que todos dicen que es la forma de recuperar la inversión, como si los autores recibiéramos un porcentaje de las tocadas o cosas de la carrera de los artistas.

Estos son algunos de los consejos que deberás aplicar si quieres que tus canciones sean tuyas y tengas algo de control sobre ellas.

1. No firmes temas con Editoras por el simple hecho de que las van a registrar, eso lo puedes hacer tu mismo, sin comprometer tus obras a futuros  acuerdos que ni conoces.

2. No firmes contratos por décadas ya que una canción se puede explotar en su completo potencial en un lapso de 3 años, algo mas allá de ese  plazo solo limita a que el tema sea grabado por alguien más.

3. No des el 50% por defecto, cada proyecto es diferente y puedes abrir tu propia editora y ceder de ese 50% de lo editorial la cantidad que sea  razonable y poner en tu editora la otra parte del porcentaje.

4. Infórmate y conoce tus derechos, todos los contratos se pueden negociar y si algo que no te gusta o se ve ventajoso y te parece que te afectará, pide  que te lo expliquen o cambien el lenguaje del contrato.

5. NUNCA, NUNCA, NUNCA, cedas tu parte como autor para que te graben una canción, esto es ilegal y si alguien te ofrece estos arreglos, no son  personas éticas y deberías evitar trabajar con estas gentes.

6. Nunca firmes cosas tomado, en fiestas o deslumbrado por promesas de grandeza, firma tus contratos cuando estés solo y en tu juicio, después de  hacer un análisis de lo que estas firmando. Busca ayuda de un abogado o pregunta a colegas que conozcan del tema.

7. Reparte porcentajes basados en la promoción de un tema, si el tema llega al Top 40 cedes un % si el tema llega al Top 20 Cedes otro % si el tema  llega al Top 10 otro porcentaje y así según tu veas que esta bien. Al final de cuentas es tu obra y tu decides el destino de tus canciones.

Cada artista es diferente y cada editora funciona de una forma única, en este artículo tratamos de mostrarte varios consejos que puedes tomar en cuenta. Hay que decir que hay muchas editoras que obran de buena y fe ayudan a los autores. Pero no hay que olvidar que esto es un negocio y si no sabes negociar no te llevarás la mejor parte de tu propio pastel. Y se trata de repartir tu pastel, no que alguien más te reparta tu propio pastel.  Y tampoco trates de comértelo tu solo ya que nadie querrá trabajar contigo.