Cuando llegan los premios a lo mejor de la música, dicen que los dados están echados y que pronto llegará el día más esperado, en el que por fin se sabrá quienes son los ganadores a las ternas. Eso es lo que escuchamos cada vez que hay una premiación a lo mejor de la música en cualquier género, pero en realidad ¿Están premiando el esfuerzo y la dedicación del artista?

Los que trabajamos en la Industria de la música sabemos lo que cuesta producir un disco, y sobre todo lo que implica mantenerte vigente dentro de este medio, pagar por que que toquen tu sencillo en cada radio, pagar en cada canal de vídeo para que transmitan tu sencillo, pagar, pagar, pagar. A esto se le denomina “payola”. Hay directores de radio que se han hecho de grandes fortunas con este método, que aunque negado, es muy bien conocido en el medio, muchos lo justifican con que ese dinero se emplea para pagar sueldos, la licencia de la concesión, el mantenimiento del equipo, etc.

Y en los premios no es la excepción, lo que debería ser un reconocimiento a tu esfuerzo, se ha convertido en un verdadero negocio para los organizadores de dichos eventos y también para las televisoras, pues si quieres formar parte de la alfombra roja tienes que pagar, si quieres estar dentro de los nominados, tienes que pagar y si quieres llevarte el premio, también tienes que pagar, es una total mentira que el público es quien decide quien gana, los hacen perder su tiempo y al final de cuentas su opinión les importa un carajo.

Si bien es cierto es que cada vez se cotizan más,  por ejemplo en los premios Bandamax, cuando empezaron los artistas pagaban al rededor de USD$ 350, aunado a cada silla que ocupará cada uno de sus integrantes (USD $55 por cada uno), que también el precio varia según la ubicación de la silla, entre más lejos del escenario, mas barato, entre más cerca aumenta el costo, ahora si quieres desfilar por la alfombra roja de los Bandamax, que son los ya están por salir, tienes que comprar tu “promoción” de USD $1600, con la cual podrán pasar tu vídeo 9 veces y un fragmento de 20 segundos que saldrá en uno de sus programas, pero tu paso por la alfombra no garantiza que salgas durante la transmisión en vivo. Ahora, bien, desfilar por la alfombra y que los medios acreditados te entrevisten durante dos minutos, implica otro precio.

¿Se han preguntado porque no llegan las bandas con todos sus integrantes a estas entregas de premios? Muy fácil…cada silla cuesta como $1000.00 pesos y todos sabemos que una banda tiene de 14 a 16 elementos, lo que constituye un gasto innecesario para la agrupación, ya que ésta invirtió ya en otras cosas en este evento como La Nominación, La Alfombra Roja y algunas otras cosas.

Casi todos los premios carecen de credibilidad, incluso los premios Billboards, Los BMI y ASCAP están manchados por la corrupción del sistema y aquí les explico porque. Estos premios que ya mencioné, los dan a Los Compositores y Editoras por las tocadas que tuvo su canción durante el año y es un premio basado en la radio. Ahora bien, empezando por el proceso de como se manejan las radios con respecto a las canciones, sabremos que estos premios son influenciados por la Payola. Son en si ASCAP, BMI, SESAC & BILLBOARD la fiesta a los que pudieron comprar los costosos espacios que venden los programadores de radio. Siento mucho quitarles la fantasía a los compositores que anhelan uno de estos premios, pero tristemente así esta la situación. Detrás de un éxito de radio, está una cantidad de dinero destinada no a la promoción, si no a pagar por debajo de la mesa a gente que se encarga de mover y alterar la rotación de los temas que escuchas en la radio.

Un amigo mío me comento que hace mucho, después de tener su canción varias semanas en Billboard y un éxito rotundo en radio, fueron a Premios Lo Nuestro y su manager les dijo: ” Ni se emocionen que no pagué por el premio”, luego se dio cuenta que el peor artista de la terna que nadie conocía, gano el premio…ya que éste si pudo pagar para ganar.

Hace un par de años personal cercano al cantautor Alfredo Ríos, comentaban que habían pagado cerca de 75,000 pesos por el premio “Vocalista Masculino del Año”, en los premios Bandamax del año 2014, pero para su sorpresa quien se llevó ese premio fue Julión Álvarez, quien ese año participaba en el reality La Voz México, ¿qué fue lo que pasó? la compañía de discos del nombrado Rey de la Taquilla, había movido sus influencias para que Álvarez resultará ganador, pues su presencia en el concurso de televisión, debería resaltar su popularidad, esto a pesar de que  el canal de vídeos, se jactaba que los artistas resultarían ganadores por el número de menciones en las redes sociales.

Blanca Martínez, quien hasta hace algunos años era considerada una institución dentro del género Regional Mexicano, confirmó en una rueda de prensa, que cuando ella llevaba la dirección de la desaparecida revista Furia Musical, y se realizaban los premios de ésta, nunca se tomaron en cuenta los cupones que enviaban los lectores con los votos para hacer ganar las estatuillas, pues como la misma Blanca comentó, había votos para artistas que ellos no conocían en su momento. Por lo que confirmó lo que durante años fue un secreto a voces en el medio, los artistas que se consideraban para ganar los premios Furia Musical deberían cumplir ciertos requisitos: 1. Sonar en las radios de México, DF y área metropolitana. 2. Haber comprado portada o pagar por una nota que fuera de dos a más páginas. 3. Comprar espacios publicitarios en la revista. Personal allegado a Martínez también comentan que había grupos que con tal de ganar un premio le pagaban a La Chicuela, la renta de su departamento, autos, viajes, cirugías estéticas y otros favores. Este hecho, dejaba fuera de toda posibilidad a aquellas agrupaciones que iniciaban y que anhelaban ser los grupos revelación del año, o aquellos grupos que eran más populares que los denominados grupos fuertes.

En sus años cumbre de los Premios Furia Musical, las compañías disqueras tenían mucho que ver en que su elenco se llevarán esos premios, en ocasiones la prensa aseguraba que se deberían de llamar los Premios Fonovisa, pues los reconocimientos se los llevaban las agrupaciones que formaban parte de esa compañía disquera, ya sea en México como en Estados Unidos. Hasta para que las agrupaciones formen parte del número musical, también tiene su costo, el más económico va desde los 150,000 pesos que es para que el turno sea a la mitad del programa, y los más caros son el inicio y final de la show, es decir, aquí la popularidad del grupo no es la que le otorga su turno en el show, sino la cantidad de dinero que quieran desembolsar.

Y así como estas anécdotas hay un sin fin más, pero aquí no toda la culpa es de ellos, también la es de quien los hace compadres dijera un dicho mexicano, este prostíbulo comienza desde que tu como artista denigras tu trabajo al pagar por querer obtener un reconocimiento y que al final de cuentas podrás tener todos, pero será muy triste para ti ver que, en cualquier escenario que te pares no llenes ni la cuarta parte del lugar. En cambio, si eres realista, harás hasta lo imposible por mejorar y obtener los resultados que deseas. Al final del día ellos siempre necesitarán talento.